Solo recuerdo que me tocabas, casi a diario que mi voz, era un inútil cañón lleno de pólvora mojada que aun no muriese de sed bebí agua sucia que no cumplí 20 sino el doble que mi cámara la perdí entre la hojarasca extranjera que mi guitarra siempre estuvo ahí que las flores de mi patio casi siempre eran falsas, pero mías que sintético o no, el pasto, solo es pasto. que a nadie le importaban ayer tampoco hoy estas historias livianas solo a nosotros seres humildes extraños arrogantes sumisos quizás…eternos.
De repente me asusta pensar que estoy viviendo !Qué aventura terrible qué miedo!
Estar aquí encerrado, el corazón latiendo, aquí, sin saber nada, con los ojos abiertos, aquí como un sonámbulo, manos rectas, de ciego, buscando una salida, un gendarme, un portero.
Esas mismas heridas del recuerdo Con “medias negras” nos cubrimos del sucio que mancha la planta de los pies. Con “medias negras” nos cubrimos del frío que produce la soledad por las noches. Con “medias negras” escondemos las heridas para que el mundo exterior no pueda ver la sangre que brota de nuestros poros.
La negritud de nuestras medias es símbolo melancólico de la oscuridad que envuelve nuestras almas, de la corrupción por despecho, injusticia o depresión a la que todos cedemos. Nuestras medias están negras del rimel que se cuece en ellas con las lágrimas que no dejamos de secarnos. Y salimos a la calle todos los días con ellas, remangadas hasta las rodillas, como armadura de caballería en guerra. En nuestras “medias negras” no cabe una palabra más en tinta también negra, del pensamiento que se hincha de inminencia, de las palpitaciones del corazón lisiado, que escriben la realidad como queriendo borrarla.
Todos tenemos un closet lleno de “medias negras”. Como fantasmas o murciélagos que despiertan en medio de la noche, entre nuestros sueños, y vuelan llenos de tormento e inspiración macabra. Y solo a veces, cuando dormimos ligero, la brisa que su aleteo levanta, nos levanta también a nosotros, y nos atrevemos a escribir unos versos.
Hasta mis rodillas estoy de refugio, escondite y evasión. Un espacio interior creado en un instante de vida, cuando el firme agarre de un libro de verdades universales e imágenes anabolizantes, se transforma en entendimiento de mi ser y taquicardias de aprobación; cuando lo que siente ella y lo que sientes tú, es lo mismo que lo que siento yo. Somos una nación de “medias negras”, un ejército uniformado en una sola voz rebozada de dolor, de sufrimiento, de desvelo, con solo manchas de gotas alegres secadas con la luz del día, llovizna demasiado breve para captar a veces. Somos un par de “medias negras” que caminan inseparables a intervalos, pero porque están atadas a un mismo cuerpo. No tienen otro remedio. Parte única e irrepetible, parte anodina y dispensable. Juntas constituyen el Dios y el diablo interior, la verdad y la mentira, la esperanza y la derrota, la tristeza y la alegría, todas partes de nosotros mismos. Y cuando solo queda el silencio, cuando todos se han dormido y la luz es escasa; cuando nuestras “medias negras” son la única manta que sabe cubrirnos de besos, entonces su roce es rojo, ardiente y extendido, un valle en llamas de palabras.
A Patricia, por sus “Medias Negras”.
Mi aportacion, con medias negras me cubro para cara y me adentro en el recuerdo la inocencia perdida aquella que llamamos infancia y que ya hace tanto que nos ha dejado, aquella dulce y risueña vida cual futuro nos espera...mientras el tiempo pasa y cada dia me hace enorgullecerme de una amiga como tu.....
A Patricia por tantos y tantos años...no tengo que dar las gracias....eres todo lo que se puede pedir y desear como persona :D
Huir de si misma cual desgraciada arrancandose el pellejo y desangrando el alma, no tiene sentido es todo confuso, el dolor ha desaparecido pero ella ya no quieres ser ella y volver la vista atras,no llora, no añora, no rie, no extraña, sigue adelante al parecer sin rumbo y sin destino, pero se alegra de no tener nada....y sigue....
Reservaré un espacio de mi memoria futura y mataré.
No se como, ni cuando, ni donde solo se que luego de haber sofocado el fuego desterrado la gallina del cuento y sus falsos huevos de oro aniquilado el más mínimo esbozo de terror y reclamado el último aliento de la bestia que cuelga sin sonreír apenas.
Solo entonces podré descansar a la sombra del árbol aquel donde yacen desde siempre los espíritus del mal y sus malditas leyendas hasta que el rocío mañanero se diluya por entre las raíces mas profundas y libere la luz.
Si… aunque el vago recuerdo de tu sombra alada sea solo un sueño ya soñado lo juro.
Esta es la historia de una sociedad que se hunde y que mientras se va hundiendo no para de decirse hasta ahora todo va bien hasta ahora todo va bien hasta ahora todo va bien.. lo importante no es la caida sino el aterrizaje.
ME ENCANTA...
Si tuviese del paraíso las bordadas ropas, entretramadas de dorada y plateada luz, Las azules y tenues y oscuras ropas de la noche y la luz, y la media luz, Extendería las ropas bajo tus pies: pero yo, siendo pobre, únicamente tengo mis sueños; he extendido mis sueños a tus pies; pisa con suavidad, porque estás pisando mis sueños.
De haberlo sabido no hubiera dado todo en un principio no hubiera sido la noche en tu espalda ni congelándote de frío. De haberlo sabido me hubiera ido sin decirte nada no hubiera sido tan duro contigo no hubiera habido corazón en la garganta Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez peor que el olvido fue volverte a ver Me sobran Motivos pero me faltas tú sobre la cama y ahora que las calles están llenas de bandidos cuando necesito de tu madrugada cuando ya te has ido cuando me parte en dos de una tajada no hubiera dudado en quedarme contigo de haber sabido que no me esperabas Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez peor que el olvido fue volverte a ver.
Una mitad se extravía en el camino medio de la otra, luego, desperdician la vida en mentiras sin sentido, mas tarde se dan cuenta de que la necedad no trajo otra cosa sino retratos que nadie mira
Estimamos demasiado lo que somos, lo que tenemos. Quizá porque en el fondo sentimos lástima de nosotros mismos y nos aferramos con fuerza a los pocos sentimentos positivos que albergamos, protegiendoles de cualquier agresión exterior. ¡Son nuestro "tesoro"! por eso acorazamos nuestras sensaciones, no dejando que nadie se aproxime. No vaya a ser que si las descubren, seamos más vulnerables, se aprovechen, o se rían de nosotros. Sin embargo, nos equivocamos guardando para excusivo disfrute, virtudes que sólo tienen sentido al ser compartidas.
De todas las voces del blues surgidas tras la aparición en 1920 de la grabación de Mamie Smith "Crazy Blues" para la Paramount, es Bessie Smith, la que logra destacar por encima de sus coetáneas. La llamada "Emperatriz del Blues" nació en 1894 -difícil asegurar el día por la ausencia entre la población negra de entonces de las partidas de nacimiento- el 15 de abril en Chattanooga (Tennessee). Por aquel entonces, a la esclavitud había sucedido la segregación racial y la implantación de los grandes guetos en las ciudades americanas desde finales del siglo XIX, hasta principios del siglo XX. El blues rural y campesino se transformó en blues urbano y si en el primero abundaban los cantantes masculinos, en el segundo aparecen toda una serie de voces femeninas en espectáculos teatrales y de "vaudeville" con el blues asimilándose al balbuciente jazz y codeándose con el repertorio teatral blanco de la época.
Bessie Smith, se convirtió en profesional en 1912 cuando su hermano Clarence, le consiguió un contrato para uno de esos espectáculos. En 1913, ya actuaba por si sola en el "81 Theatre de Atlanta" y en los años posteriores por el duro pero famoso circuito TOBA. Con cierto prestigio ya ganado, en 1921 actuaba en el "Standars Theatre" de Filadelfia y al año siguiente con la orquesta de Charlie Johnson, en el "Paradise Gardens" de Atlanta, la sala de baile más elegante de la ciudad.
1923 fue el año que marcó su carrera y la lanzó a la fama. Clarence Williams, un extraordinario pianista, presentó a Bessie Smith, al director artístico de la casa Columbia quien tras oírla cantar le ofreció un contrato discográfico y le orientó decisivamente en su carrera. Esa relación duró diez años y Bessie Smith, siempre tuvo a los mejores acompañantes para sus discos. Su éxito se cimentó en una dicción clara y rotunda, un oído y afinación extraordinario, voz perfectamente centrada, emitida con naturalidad y sin esfuerzo, un increíble control de la altura de las notas y también una manera singular de atacar las consonantes y el dominio de las inflexiones rítmicas.
Sin duda, a esa confluencia entre el blues y el jazz vocal que se encuentra en Bessie Smith, contribuyeron de manera decisiva el papel jugado por los extraordinarios músicos que le acompañaron durante su estancia en la Columbia. Un jovencisimo, Louis Armstrong, se cruza varias veces en el camino de la cantante y sus registros constituyen toda una obra maestra. Destaca de esos encuentros el blues "Careless Love" un gemido de notas en clave de blues con enorme intensidad. Coleman Hawkins, el gran saxofonista tenor se deja oír igualmente entre la banda de Fletcher Henderson, cuando Bessie grabó "Cake Walkin' Blues" en 1925. El clarinetista, Buster Bailey, el trombonista, Charlie Green, el pianista James P. Johnson o el saxofonista, Chu Berry, fueron algunos de los músicos que le acompañaron en esa fructífera etapa.
Vinieron luego dos años de oscuridad (1929-1931), provocados por la Gran Depresión del 29 y su cotización bajó espectacularmente; sus actuaciones escasearon llegando a cantar en lugares infectos donde la clientela sabedora de su afición por el sexo, le pedía continuamente canciones pornográficas. Pasado los efectos de la Depresión, cuando los contratos y actuaciones volvían otra vez, le sobrevino aquel fatal accidente de coche en una estrecha carretera del estado de Mississippi cuando estaba de gira con la compañía de la obra musical "Broadway Rastrus" el 26 de septiembre de 1937. Su trágico fallecimiento desató, una vez más la polémica sobre las victimas del racismo en los Estados Unidos.
El hospital más cercano donde fue llevada de urgencia era un hospital para blancos donde le fue negada la asistencia. Sus acompañantes no tuvieron otra opción que prolongar su agonía hasta llegar al lejano Hospital afro-americano de Clarksdale, adonde llegó desangrada y sin posibilidades de supervivencia. Días después tuvo lugar su entierro en Filadelfia con una comitiva de setenta mil personas, pero su tumba estuvo sin lápida hasta 1970, cuando el sello Columbia financió con parte de los beneficios obtenidos por la reedición del primer álbum doble de canciones de Bessie Smith.
En ella se puede leer el siguiente epitafio:
"La más grande de todas las cantantes de blues del mundo, jamás dejará de cantar".
Si por alguna razón una caricia húmeda con sabor salado invade tu rostro y lo anega con su locura de humedad y tristeza en cantidades suficientes como para sentir que te ahogas debes saber, que son como los pequeños chubascos de lluvia pasajera que humedecen hoy mi rostro tan solo algunas lagrimas, perdidas e inocentes de saber que nos delatan solo eso.
Pero, no temas he colectado hasta la última gota de este breve chubasco que nos atormenta y nos moja a fin de no dejar rastro alguno de la resbalosa humedad que ayer se deslizo por nuestra piel.
Jamás te prometo esas locas lágrimas huérfanas de amor y de rostro podrán nublar nuestros días de sol y mucho menos impedirán por más oscuros que sean sus nubarrones que te diga cuanto te extraño y me digas cuanto me quieres aun a pesar de lo impredecible que puede ser esa lluvia nuestra que atormenta y provoca.
Un par de líneas confusas, un par de mentes equivocadas, una habitación de esas en penumbra. Dinamita pura.
No encontrando miedos y sentimientos precisos, mucho menos las palabras adecuadas. Ya ni siquiera aquellos débiles sonidos del extremo izquierdo de la habitación que, paradójicamente, era redonda, le permitieron darse cuenta de la maravillosa mentira envuelta en palabras que actuaban, creaban, decían y emitían situaciones por ella, para ella.