Masushieru

17 septiembre 2006

Leyendas Dominicanas (parte I)


Las ciguapas son extra?as mujeres salvajes que habitan en las montanas y poseen poder m�gico. Son de tez morena, de ojos negros y rasgados, de pelo suave y lustroso, tan largo que es la �nica vestimenta de su cuerpo a la intemperie. En algunas regiones los campesinos dicen que son diminutas y de cuerpo desproporcionado; otros que tienen las piernas largas y delgadas; algunos afirman que son velludas y unos pocos que est�n bellamente emplumadas.

Todos sostienen sin embargo que tienen el rostro hermoso y que son muy ariscas. Quiz�s las ciguapas mas que bellas y ariscas, sean tristes, pues tienen los pies al rev�s y dejan huellas contrarias al rumbo de su destino... Estas criaturas son esencialmente nocturnas o prefieren las zonas oscuras de los bosques; cuando salen lo hacen en busca de frutas, peces o aves con los cuales se alimentan.

Nunca se ha o�do hablar a las ciguapas; afirman que emite aullidos e hipidos cuando corren por los campos, y cuando saltan o duermen entre las ramas de los �rboles. Cuentan que las ciguapas tienen un coraz�n cazador, y que salen por las noches de las serran�as en busca de alg�n caminante nocturno al que embruja , ama y luego mata. Al decir de las leyendas las ciguapas tienen malas costumbres; estas salen de sus moradas a robar manteca y carne cruda de las cocinas, aunque afirman que les gusta el ma�z y otros granos que se siembran en los conucos.

En algunas regiones han visto a las ciguapas cabalgar por las madrugadas en los llanos de las montanas, y las han descubierto haciendo trenzas en las crines y las colas de los caballos. Se dice que una ciguapa se atrapa un d�a de luna creciente con un perro j�baro y cinque?o. No obstante, se a?ade que es preferible dejarlas en paz, pues es tan grande el dolor que sienten en cautiverio, que al final mueren de pena. Alguna vez se escucho la leyenda de un ser de los bosques llamado ciguapo. Era este un gallo vuelto de espaldas, con el lomo emplumado y el pecho con senos de mujer. Cuentan que su grito se asemeja al llanto de un ni?o, y que esperan terribles infortunios a la persona que se atreve a matar a una de estas aves. Si usted ve a una ciguapa, nunca la mire a los ojos para que no le embruje con su poder...

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